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Cinco hijos en 24 horas: Cómo concilio familia y trabajo como bloguera

Familia y trabajo: el eterno dilema de la maternidad. ¿Es posible trabajar con cinco hijos si mi oficina es solo una esquina en la sala?

Cinco hijos en 24 horas: Cómo concilio familia y trabajo como bloguera

Antes de explicar cómo gestiono mi familia y mi blog —que es mi principal fuente de trabajo—, quiero aclarar si el blogging es realmente un empleo o solo una forma de relajarme. La realidad es que sí lo es: dedico noches en vela a equilibrar este desafío inexistente entre familia y obligaciones profesionales.

¿Cuándo y cómo encuentro tiempo para escribir?

Cinco hijos en 24 horas: Cómo concilio familia y trabajo como bloguera

Es casi mágico. Estoy de guardia 24 horas al día por mis hijos, incluso medio despierta por las noches ante cualquier ruido. Encuentro momentos de silencio absoluto en el apartamento, cuando estoy sola por fin. Tras el caos matutino, termino las tareas del hogar rápidamente para escribir eficientemente: entre semana, de día y 2-3 horas antes de las 21:00. Los fines de semana, nada.

Las mañanas, tardes y noches son para los niños. Mi esposo trabaja hasta tarde todos los días y a veces asiste a cursos, así que manejo sola la mayoría de las tareas. Hasta las 21:00 no paramos.

Esas siete u ocho horas me agotan: jugar con los pequeños, ayudar a estudiar a los mayores, cocinar, preparar el día siguiente… A las 21:30 llega la fase del blog: reviso borradores, publico, corrijo errores, busco imágenes y consulto a mi esposo. Si está bien, lo publico; si no, lo dejo para mañana. Como dice el refrán: el buen trabajo requiere tiempo. ¿Pero de dónde lo saco?

Mi solución: reglas simples para sobrevivir

Aunque no tengo un empleo tradicional, trato mi blog como trabajo serio. He creado reglas simples y efectivas que me permiten ser madre y profesional al mismo tiempo, con claridad en todo.

El nacimiento de nuestro primer hijo revolucionó nuestra vida, incluyendo el trabajo. Con 'Big Boy', perdimos el tiempo y soñamos con días de 72 horas. Tuvimos que redefinir nuestra rutina priorizando lo esencial.

Para mi esposo fue más fácil adaptarse; yo luché con la nostalgia del pasado. Siguiendo sus consejos, adapté la gestión del tiempo a la maternidad. Aquí van mis cuatro consejos probados para no hundirme en el caos:

#1 ¡Trata la maternidad como un proyecto!

Todo proyecto exitoso necesita dirección racional, recursos y pasos claros. En la maternidad, aceptar la singularidad del desarrollo físico y emocional de tus hijos evita preocupaciones innecesarias, ahorrando tiempo y energía. Es oro puro, especialmente en la adolescencia.

#2 ¡Delega tus responsabilidades!

Cinco hijos en 24 horas: Cómo concilio familia y trabajo como bloguera

Pedir ayuda no es vergüenza. Criar hijos no es tarea solo de la madre. Al principio, creía que lo hacía todo mejor yo sola, pero con más hijos aprendí a soltar. Delegar tareas o cuidado infantil no me hace irresponsable: priorizo una madre equilibrada sobre un hogar perfecto. Si hace falta una limpiadora o tiempo libre, lo acepto sin culpas.

#3 ¡Elimina la culpa!

La culpa paraliza y roba tiempo. Ya no busco la perfección; soy una buena madre, y con eso basta.

#4 ¡Involucra a los niños en tu rutina!

Los niños son flexibles y se adaptan mejor de lo que pensamos. Con los dos primeros, imponía horarios estrictos; con los siguientes, nos adaptamos nosotros. Insertamos sus necesidades en nuestra vida real: tomas y sueños sí, pero con flexibilidad. Nuestro lema: ¡Suelta y vive la realidad!

Humor, flexibilidad y gestión del tiempo: las claves para ser una gran madre.