A principios de este mes, Michael Pluess y sus colegas de la Universidad Queen Mary de Londres (QMUL) publicaron un estudio en gemelos (Assary et al., 2020) que reveló que las influencias genéticas explican el 47% de la variación en la sensibilidad, mientras que las influencias ambientales no compartidas y el error de medición representan el 53% restante. Estos resultados aparecieron el 3 de junio en Molecular Psychiatry. (Ver "Los Factores Genéticos Nos Hacen A Algunos Más Sensibles Que A Otros").
Estos descubrimientos sobre la herencia de la sensibilidad se basan en parte en datos del cuestionario de 12 ítems en inglés "Highly Sensitive Child" (HSC), desarrollado por Pluess y su equipo en QMUL para medir grados de sensibilidad en niños y adolescentes (8-18 años). El HSC se presentó por primera vez en un ensayo (Pluess et al., 2017) publicado en Developmental Psychology.
A inicios de este año, Pluess lanzó una versión modificada de la Escala original de Personas Altamente Sensibles de 27 ítems (Elaine N. Aron, 1996), llamada "HSP-12". Este cuestionario autoinformado de 12 ítems evalúa la sensibilidad ambiental en adultos (mayores de 18 años).
Esta semana, Michael Pluess anunció el lanzamiento de SensitivityResearch.com, un sitio web con pruebas para que niños, adolescentes, adultos y padres identifiquen su posición en el espectro de sensibilidad.
"Nuestro sitio responde al creciente interés público por entender la sensibilidad", explicó Pluess en un comunicado del 25 de junio. "Aunque hay muchas pruebas en línea, muchas no son confiables. Las nuestras se basan en amplia investigación, refinadas con el tiempo, para resultados fiables".
El sitio ofrece pruebas gratuitas y anónimas de 12 ítems: para adultos (18+), autoevaluación para niños/adolescentes (8-18 años) y una para padres. Todas usan una escala Likert de 7 puntos (1: totalmente en desacuerdo; 7: totalmente de acuerdo).
Por ejemplo, en la prueba para adultos, responde del 1 al 7:
- ¿Te abrumas fácilmente por luces brillantes, olores fuertes, telas gruesas o sirenas?
- ¿Te conmueven profundamente las artes y la música?
- ¿Cuando compites o eres observado, te pones nervioso y rindes peor?
Tras completar la prueba, obtienes resultados inmediatos, con opción de compartirlos anónimamente con el equipo de Pluess. Las puntuaciones se categorizan en el "continuo de sensibilidad": Baja ("diente de león"), Media ("tulipán") o Alta ("orquídea").
¿Cuál es el origen de las metáforas "niño orquídea" (orkidebarn) y "niño diente de león" (maskrosbarn)?
En 2005, W. Thomas Boyce (UC Berkeley) y Bruce Ellis (Universidad de Arizona) publicaron un artículo (Boyce & Ellis, 2005) sobre sensibilidad biológica, introduciendo estas metáforas en psicología del desarrollo. (Ver "Por Qué Algunos Niños Son Orquídeas y Otros Dientes de León").
Describen: "La expresión sueca maskrosbarn (niño diente de león) alude a niños que prosperan en cualquier entorno, como los dientes de león. En contraste, orkidebarn (niño orquídea) depende del apoyo ambiental: declina sin él, pero florece con cuidado, como una flor exquisita".
Más tarde, Pluess y colegas (Lionetti et al., 2018) en Translational Psychiatry añadieron "tulipanes" para sensibilidad media: "Identificamos orquídeas (31%, alta sensibilidad), dientes de león (29%, baja) y tulipanes (40%, media)".
El sitio SensitivityResearch.com educa sobre cómo la sensibilidad influye en la vida real. "Entender tu sensibilidad ayuda a manejar situaciones", dice Pluess. "Los altamente sensibles luchan más con estrés, pero responden mejor a lo positivo; los de baja sensibilidad son resilientes, pero menos receptivos a lo bueno".
Es un recurso para el público y profesionales: membresía gratuita con medidas validadas. Financiado por la Fundación Jacobs (Suiza), sin fines de lucro para desarrollo juvenil.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Estas pruebas no diagnostican ni descartan condiciones relacionadas con sensibilidad. Resultados varían por edad, género y factores ambientales/culturales.
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