La mayoría de nosotros conocemos la necesidad de ejercicio físico en nuestra vida diaria. Lo oímos de médicos, campañas publicitarias y expertos en salud. Incorporar actividad regular, ya sea deporte o ejercicio al aire libre, no solo mejora la condición física, sino que eleva el estado de ánimo, la concentración y reduce el estrés.
La actividad física durante la pandemia
La pandemia de COVID-19 no solo trajo el impacto del virus, sino consecuencias sociales, emocionales y psicológicas derivadas de las medidas como los confinamientos y el uso de mascarillas. Estas políticas, enfocadas en frenar la propagación viral, generaron efectos no deseados predecibles según estudios previos.
Por ejemplo, investigaciones destacan la relevancia del movimiento para el desarrollo infantil (Luca, Federico, Bruno, Marta & Giuseppe, 2022). Los recreos activos, especialmente al aire libre, potencian la motivación, el aprendizaje y el bienestar social. Mejoran la concentración en clase y el rendimiento académico.
Los niños pequeños no mantienen la atención cognitiva por mucho tiempo. Su desarrollo abarca cognición, emociones, movimiento y sensaciones, requiriendo estimulación en todos los ámbitos para un crecimiento saludable. Al aprender a caminar, concentran esfuerzos intensos; en la pubertad, readaptan su cuerpo en crecimiento, recuperando agilidad rápidamente.
Aprendizaje cinestésico: cuerpo en el espacio
Cada nuevo movimiento o entorno implica aprendizaje cinestésico: percibir la posición corporal y su desplazamiento. Esto se logra mediante sensaciones musculares y articulares, integrando estímulos ambientales. Afecta a todas las edades; al iniciarse en un deporte, el cerebro automatiza habilidades con la práctica.
Movimiento y rendimiento académico
La estimulación cinestésica influye en el desarrollo motor y el éxito escolar. Estudios confirman que ejercicios estructurados o recreos libres elevan el rendimiento general, especialmente en matemáticas (Bauml, Patton y Rhea, 2020; Loturco, Montoya, Ferraz, Berbat y Pereira, 2022).
Restaurando el bienestar con actividad al aire libre
Juego, habilidades motoras y tiempo en la naturaleza son clave para la salud en todas las edades. La pandemia redujo estas oportunidades, correlacionándose con más problemas mentales. La ecoterapia, o terapia en la naturaleza, promueve salud física y mental (Chaudhury & Banerjee, 2020). Invertir en actividad infantil beneficia su aprendizaje y bienestar general.