Si ha perdido a un ser querido por suicidio, es natural preguntarse por qué sucede. Las muertes por suicidio suelen responder a una combinación compleja de factores, no a una sola causa.
¿Por qué ocurren los suicidios?
Es preferible usar términos como muerte por suicidio o intento de suicidio en lugar de "cometer suicidio", ya que este último puede estigmatizar a quienes luchan con pensamientos suicidas y a los sobrevivientes. Aunque entender las razones ayuda a los seres queridos, las causas son multifactoriales y profundas.
Trastornos de salud mental
Algunos trastornos mentales elevan el riesgo de pensamientos e intentos suicidas, aunque no todas las personas afectadas los experimentan. Incluyen:
- Trastorno depresivo mayor
- Trastorno bipolar
- Trastorno límite de la personalidad y trastorno narcisista de la personalidad
- Trastornos psicóticos (como esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo)
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Trastornos por uso de sustancias y alcohol
- Trastornos de la alimentación
- Trastornos comórbidos (por ejemplo, trastorno de personalidad con depresión mayor, o dolor crónico con TEPT)
Además, ciertos medicamentos para estos trastornos, como antidepresivos ISRS en personas con historial suicida, pueden aumentar el riesgo en algunos grupos de edad. Es crucial un monitoreo médico estrecho.
Experiencias traumáticas
El trauma, ya sea un evento aislado o un patrón crónico, no causa directamente el suicidio, pero incrementa significativamente el riesgo de autolesiones e intentos. Ejemplos:
- Apegos no saludables que derivan en problemas relacionales, baja autoestima, trastornos de personalidad, TEPT, ansiedad, trastornos alimentarios, abuso de sustancias y depresión. Estilos ansiosos o evitativos elevan la sensibilidad social, el aislamiento y el riesgo suicida.
- Trauma sexual, muerte de un ser querido, violencia sufrida o presenciada, asociados a intentos suicidas, TEPT y depresión en sobrevivientes.
El trauma fomenta trastornos mentales dolorosos que, combinados con aislamiento, malas estrategias de afrontamiento o comorbilidades, elevan drásticamente el riesgo suicida.
Suicidio accidental
Ocurre cuando no hay intención suicida planificada, pero resulta en muerte. Ejemplos:
- Asfixia autoerótica
- Sobredosis de drogas
- Sobredosis de alcohol
- Heridas con armas (armas de fuego, cuchillos)
- Envenenamiento accidental
Dolor crónico y enfermedades terminales
Estas condiciones suelen coexistir con depresión, deteriorando la calidad de vida y generando desesperanza. Los pensamientos suicidas pueden surgir como intento de control sobre un sufrimiento insoportable.
Suicidio relacionado con drogas y alcohol
El abuso crónico de sustancias aumenta el riesgo en adolescentes y adultos. Se usa a menudo para mitigar dolor interno o externo, y coexiste frecuentemente con depresión mayor, TEPT, trastorno de pánico, bipolar o ansiedad.
Señales de advertencia clave
Preste atención a:
- Falta de apoyo social
- Menciones repetidas a muerte, violencia o suicidio
- Sentirse una carga para otros
- Intentos previos
- Trastornos mentales comórbidos
- Autolesiones previas
- Desesperanza extrema
- Mejora repentina sin motivo (posible alivio por plan suicida)
- Acceso a medios letales (drogas, alcohol, armas)
- Historia de traumas
Qué hacer si sospecha riesgo suicida
No puede controlar las acciones ajenas, pero sí ayudar.
- Si confiesa pensamientos suicidas: ofrezca apoyo, ayude a buscar terapeuta o línea de crisis, sugiera chequeo de bienestar o visitas.
- Si anuncia suicidio inminente con plan: verifique ubicación, mantenga conversación y llame a emergencias.
- Si amenaza condicionalmente: informe que llamará para control de bienestar y no ceda a chantajes.
Cuídese si apoya a alguien: no es su terapeuta. Busque ayuda profesional para procesar.
Conclusión: No hay una sola razón
Los suicidios resultan de interacciones complejas de factores. Si perdió a alguien, busque terapia o grupos de apoyo para sanar saludablemente.