El maquillaje de ojos puede resultar complicado después de los 50 años, cuando las líneas finas y arrugas se hacen más visibles. Sin embargo, con algunos ajustes en tu rutina, puedes rejuvenecer tu mirada, revitalizarla y restar años a tu apariencia.
Preparación y cuidado de la piel
El primer paso es preparar adecuadamente la zona de los ojos. ¿Por qué? Porque una buena base simplifica la aplicación del maquillaje y mejora el resultado final.
Aplica crema para contorno de ojos todas las noches
A medida que envejecemos, los ojos necesitan hidratación extra para combatir las patas de gallo. Usa una crema específica para el contorno de ojos, de día y de noche, para mantener la piel hidratada, firme y lista para el maquillaje.
Usa un primer para párpados
Este producto es un aliado imprescindible. Aplica un primer en los párpados antes de la sombra para que se mantenga en su lugar más tiempo. Además, difumina las arrugas finas, logrando una piel más suave y juvenil.
Aplica una base para pestañas
No solo los párpados necesitan preparación. Una base para pestañas, desde la raíz hasta las puntas, hidrata, separa y prepara las pestañas para el rímel.
Aplicación de sombra de ojos
Con los ojos preparados, procede con la sombra de ojos de forma estratégica.
Elige tonos sutiles
Para ojos maduros, opta por colores neutros y poco pigmentados. Los tonos intensos pueden acentuar párpados caídos y patas de gallo, envejeciendo la mirada. Los neutros realzan sin exagerar.
Contorno para definición
Para definir, usa una sombra más oscura que tu base en el pliegue del párpado. La maquilladora Patti DuBroff, que ha trabajado con celebridades como Gwyneth Paltrow, recomienda evitar sombrear el hueso de la ceja, ya que puede achicar los ojos.
Cambia tu técnica
Evita extender la sombra más allá de los extremos de los ojos, como hacías de joven. Esto puede resaltar flacidez y fatiga en la mirada.
Maquillaje con delineador de ojos
El delineador es clave en tu rutina, pero adáptalo con estos trucos.
Opta por tonos suaves
Evita delineadores muy oscuros. Elige marrones suaves para tez clara o negro para tez profunda; son más favorecedores en pieles maduras.
Usa líneas finas
Con delineador líquido, aplica líneas delgadas sobre las pestañas superiores; evita el párpado inferior. Para lápiz, delinea debajo de las pestañas inferiores y difumina con el dedo meñique. No tires de la piel para evitar arrugas.
Agrega brillo solo en las esquinas internas
Para un efecto fresco, aplica iluminador o sombra cremosa brillante en las esquinas internas. Evítalo en otras zonas para no resaltar líneas finas.
Realza tus pestañas
Evita ojos caídos con la máscara adecuada y técnica precisa.
Elige la fórmula correcta
Con la pérdida de densidad en pestañas maduras, prefiere fórmulas alargadoras o espesantes, no voluminizadoras, que pueden enfatizar la escasez.
Calienta tu rizador
Para más longitud, calienta el rizador con secador unos segundos antes de usarlo. Abre la mirada y rejuvenece instantáneamente.
Prueba otros colores
El negro puede ser fuerte; opta por azul marino o marrón oscuro para realzar el blanco de los ojos. Marrón para piel clara y rubio/gris; azul marino para tez oscura.
Mantén todo bajo control
Aplica solo en pestañas superiores; evita las inferiores para no cerrar la mirada ni destacar ojeras.
Mantén cejas llenas
Las cejas también adelgazan con la edad; corrígelas con productos específicos.
Usa lápiz más oscuro
Elige un lápiz dos tonos más oscuro que tu cabello, pero no demasiado claro, para un resultado natural.
Evita un look caricaturesco
Aplica con trazos suaves para simular pelos naturales. Enfócate en forma y volumen para un aspecto más juvenil.
Menos es más
En maquillaje de ojos maduros, la sutileza es clave. Experimenta con looks minimalistas para evitar efectos envejecedores. Los tonos y productos adecuados marcan la diferencia.