La conjuntivitis en bebés genera gran preocupación entre los padres. ¿Es grave esta afección? ¿Cuándo consultar al pediatra? Te explicamos todo de forma clara y basada en conocimientos médicos confiables.
Causas de la conjuntivitis en bebés
La conjuntivitis infantil puede deberse a infecciones bacterianas o virales, reacciones alérgicas, irritantes químicos o bloqueo del conducto lagrimal. Siempre es esencial un diagnóstico profesional para un tratamiento adecuado.
Conjuntivitis bacteriana
Es la forma más común. Puede acompañarse de infecciones de oído, ya que las bacterias afectan ojos y oídos. Síntomas: enrojecimiento ocular, costras, secreción amarilla o verdosa, picazón y ardor. Tratamiento habitual: gotas o pomadas antibióticas tópicas; en ocasiones, antibióticos orales.
Conjuntivitis viral
Suele ir con síntomas respiratorios como tos, secreción nasal, dolor de garganta y ganglios linfáticos inflamados. Principales signos: ojos rojos, secreción clara o blanca, lagrimeo, picazón e irritación. No hay cura específica, pero gotas o ungüentos alivian los síntomas.
Conjuntivitis alérgica
Provocada por alérgenos o químicos en cosméticos y limpiadores. Síntomas: ojos rojos e hinchados, lagrimeo, picazón e irritación. Tratamiento: gotas o ungüentos tópicos y compresas frías.
Otras causas graves de conjuntivitis en bebés
Puede indicar infecciones graves como gonorrea o clamidia transmitidas por la madre, o glaucoma. Otras causas:
- Lesión ocular: Materia extraña o trauma.
- Reacción a gotas: Irritación por nitrato de plata en recién nacidos.
- Conducto lagrimal bloqueado: Causa recurrente en bebés.
Qué hacer ante la conjuntivitis en bebés
Si sospechas conjuntivitis en tu bebé:
- Consulta inmediatamente al pediatra. Informa de síntomas adicionales como tos o ganglios inflamados para un diagnóstico preciso.
- Limpia suavemente el ojo con compresas tibias para aliviar picazón e irritación.
- Mantén las manos del bebé limpias y alejadas de los ojos.
Cómo aplicar gotas para los ojos
Aplícalas con cuidado:
- Sostén al bebé seguro en tus brazos, con la cabeza en el codo.
- Pide ayuda si es posible.
- Inclina la cabeza hacia abajo.
- Tira suavemente del párpado inferior y aplica en la esquina interna.
Consulta siempre a tu médico
Habla con el pediatra sobre las mejores opciones de tratamiento. No automediques; un profesional garantizará la salud ocular de tu bebé.