Una relación abierta es un acuerdo consensuado entre parejas que desean mantener su vínculo principal mientras permiten cierta flexibilidad en contactos emocionales y/o sexuales con terceros. Su éxito depende de la dinámica única de cada pareja, pudiendo ser saludable o problemática según el caso.
Entendiendo las relaciones abiertas
Cada pareja define su propia versión de relación abierta, adaptada a sus necesidades y límites.
¿Qué es una relación abierta?
También llamada no exclusiva, implica reglas personalizadas que regulan interacciones sexuales y emocionales con personas ajenas a la pareja principal. Estas normas reflejan el nivel de comodidad de cada uno, fomentando la honestidad y el respeto mutuo.
Reglas típicas en relaciones abiertas
Las normas varían por pareja, pero sirven para expresar necesidades y límites. Se recomienda revisarlas periódicamente mediante comunicación abierta. Ejemplos comunes incluyen:
- Pareja casada que permite citas casuales externas, limitadas a besos sin más intimidad.
- Pareja casada abierta a relaciones serias externas, incluyendo sexo con otros comprometidos.
- Pareja que autoriza encuentros casuales con sexo libre, siempre con total honestidad.
- Pareja con múltiples relaciones serias paralelas a la principal.
- Pareja que permite solo contactos físicos sin vínculo emocional externo.
¿Funcionan realmente las relaciones abiertas?
Pueden triunfar si hay comunicación efectiva sobre necesidades y emociones. Estudios sobre relaciones abiertas revelan:
- El 60% de quienes practicaron sexo extramatrimonial consensuado reportó mayor satisfacción relacional.
- El 49% de parejas ya satisfechas mejoraron aún más con estas prácticas.
- Superan en felicidad general a muchas parejas monógamas, según comparaciones.
¿Por qué fallan las relaciones abiertas?
Los principales obstáculos son:
- Falta de comunicación clara y continua.
- Omitir expresar incomodidades a la pareja.
- Aparición de celos no gestionados.
- Deshonestidad o incumplimiento de reglas.
¿Pueden ser relaciones abiertas saludables?
Sí, si basadas en confianza absoluta y comunicación efectiva. No son inherentemente mejores o peores que las monógamas; solo siguen reglas distintas, priorizando el bienestar mutuo.
¿Por qué optar por una relación abierta?
Razones frecuentes:
- Explorar la propia sexualidad con libertad.
- Probar dinámicas relacionales alternativas.
- Cubrir necesidades no satisfechas en monogamia.
- Mejorar el autoconocimiento emocional.
Advertencia: no uses una relación abierta para evadir problemas existentes. En parejas sólidas con buena comunicación y confianza, es una exploración válida y saludable.
¿Qué tan comunes son?
Alrededor del 11% de estadounidenses han participado en relaciones abiertas consensuadas (vs. 19% infieles). El 17% de menores de 45 años las ha probado.
Datos clave sobre relaciones abiertas
Como cualquier relación, pueden ser saludables o no, dependiendo de la gestión emocional y comunicativa de los implicados.