¿Sabías que el estrés por elegir regalos podría ser una ventaja? Como dice el refrán: "Lo importante es la intención". Un regalo resulta más significativo cuando el dador invierte tiempo en reflexionarlo. Un estudio reciente de marketing sugiere que hemos subestimado el valor de ese "pensar demasiado".
Publicada en abril de 2018 en Psychology & Marketing, la investigación analizó a 1.272 participantes en cinco estudios. Encontró que las personas "seguras" en contextos interpersonales tienden a seleccionar regalos basados en sus propias preferencias. En cambio, las personas "ansiosas" evitan asumir que los demás comparten sus gustos y eligen considerando mejor las necesidades ajenas.
"Uno esperaría que las personas seguras, con amplias redes sociales, acertaran más en los regalos, pero no es así", explica la autora principal, Meredith David, PhD, en un comunicado. "Las ansiosas, con menos relaciones cercanas, predicen mejor los gustos de otros".
Según la Dra. David, las personas seguras practican la "proyección social": asumen que los cercanos comparten sus preferencias, lo que puede llevar a regalos egocéntricos. Comprar lo que uno mismo quiere no siempre es ideal.
No obstante, el estudio tiene limitaciones: muestra de tamaño moderado y basado en encuestas. No afirma que solo las ansiosas den buenos regalos, pero recuerda: enfócate en el receptor, no en ti.
"Los regalos deben ser pensados con empatía, dejando de lado preferencias propias", aconseja David.
Escribir sobre fracasos pasados puede ayudar a reducir el estrés, sugiere un estudio
Nuestros ojos podrían ayudarnos a predecir la pérdida de memoria más adelante en la vida, sugiere un estudio