Limpiar el colchón no suele ser la prioridad en tu lista de tareas, pero debería serlo. Un colchón impecable previene ácaros, polvo y plagas, además de mejorar la calidad de tu sueño. Aprende a hacerlo correctamente y sentirás que duermes en una nube.
Según el Better Sleep Council, la forma más efectiva de limpiar un colchón es aspirarlo. Aunque parezca inusual, la aspiradora elimina polvo, piel muerta y suciedad acumulada en las grietas. Consejo profesional: usa el accesorio para tapicería. Retira sábanas y ropa de cama (lávalas inmediatamente) y aspira a fondo. Los resultados te sorprenderán.
Una vez aspirado, trata las manchas. Consumer Reports recomienda limpiadores de tapicería, o una solución casera: 1 cucharadita de detergente suave para platos en 1 taza de agua tibia. Evita químicos agresivos que dañen la tela y minimiza la humedad, ya que la Fundación Nacional del Sueño advierte que el exceso de agua fomenta el moho. Seca completamente antes de usar.
Si persisten olores, el bicarbonato de sodio es tu aliado. Espolvorea generosamente, deja actuar 20 minutos (o hasta 24 horas la primera vez) y aspira. ¡Tu colchón estará listo para sábanas frescas y un sueño reparador!
Límpialo a fondo 2 veces al año, o ante manchas, olores, alergias o si hace tiempo que no lo haces. Usa un protector impermeable para mantenerlo como nuevo (¡y más cómodo!). Con cuidado regular, durará 8-10 años. Si muestra desgaste, cámbialo por uno nuevo e impecable.