La próxima vez que termines de cocinar con tu sartén antiadherente y estés tentado de usar jabón y esponja, ¡detente! Podrías dañar la delicada capa no stick que lo hace tan efectivo.
Las sartenes antiadherentes suelen estar recubiertas de Teflon o libres de PFOA, lo que permite cocinar sin que los alimentos se peguen. Sin embargo, muchas personas las tratan como cualquier otra sartén y las frotan con fuerza, acortando su vida útil.
Según la experta en gastronomía Claire Lower, para la limpieza diaria basta con una toalla de papel húmeda para limpiar la superficie mientras está tibia. Para una limpieza más profunda, enjuaga con agua fría y una mínima cantidad de jabón para platos, usando toalla de papel o el lado suave de una esponja. La clave es la moderación. ¡Nunca uses el lavavajillas!