Creo firmemente que existe un trabajo ideal para cada persona, perfectamente adaptado a su vida. Algunos lo encuentran, otros no. Yo tengo la suerte de haberlo descubierto.

Me ha gustado trabajar toda mi vida. Fui una gran apasionada de mi profesión como periodista, que aún echo de menos, pero también destaqué en otros roles, aunque no encajaran del todo con mi personalidad, como mi etapa como profesor en mi alma máter. Tuve empleos sencillos que apenas requerían esfuerzo, pero también situaciones complicadas (como tratar con paciencia a estudiantes que me ofrecían camellos y cabras para saltarme partes del temario; al final, se volvió insostenible y lo dejé tras poco tiempo). A pesar de los desafíos, siempre puse entusiasmo en mi labor.
Sin embargo, desde hace tiempo, desempleada pero aún contribuyendo al PIB familiar, busco oportunidades que se ajusten a mi vida actual con una gran familia. Quería hallar ese trabajo soñado. Hasta que, de pronto, lo encontré... No requería nada especial, solo lo habitual: cinco niños y un día laborable informal.
Mi trabajo soñado
Se trata de un negocio desde casa que encaje con nuestra numerosa familia, que aporte ingresos o beneficios, con alta rentabilidad para compensar cualquier falta de apoyo financiero, sin generar gastos extras.
Escribir es mi pasión y sería una base ideal, pero en la realidad actual, no basta para sostenernos...
¿Entonces qué?
Una noche, con los cinco niños saltando a nuestro alrededor —el del medio y el cuarto peleando por un coche de juguete (discutiendo si era regalo de cumpleaños, santo o de Papá Noel, que yo compré para el pequeño)—, la mayor en su montaña rusa emocional de risas y llantos típicos de la adolescencia, el mayor apareciendo y desapareciendo en malos momentos, y el pequeño avivando todos los conflictos...
Contemplando ese "bodegón vivo", surgió la idea del negocio perfecto. ¿Trabajo soñado? ¡Sin duda! Una situación en la que todos ganan. ¿No me crees? Te lo demuestro.
Beneficios para nosotros: Sin inversión inicial, ya lo tenemos todo: cinco niños que solo hacen lo habitual, sin preparación extra.
Beneficios para los participantes: Vivir (sobrevivir) situaciones nuevas, practicar habilidades en un entorno real con personas auténticas. Espacio constante para el desarrollo, ya que los niños crecen y cambian rutinas establecidas, permitiendo adaptaciones continuas.
Ofrecemos retos para todos: desde prácticas básicas hasta niveles avanzados. Las posibilidades son infinitas.
- Pack inicial: unas horas con pocos niños en tareas simples, como ir al parque o jugar en casa, sin necesidad de tiritas.
- Pack avanzado: una noche de viernes en el piso con los cinco niños, sin padres presentes (puedes llamarnos), gestionando la rutina matutina sin heridos.
- Pack extra para expertos: acostar a los cinco en cuatro habitaciones distintas, con adolescentes enganchados al móvil como reto adicional.
- Oferta única, no solo para niñeras: Bajo el lema "Asegura tu futuro", ideal para futuros padres inseguros o con 1-2 hijos.
Tarifas de participación y condiciones: Gratis según tu resistencia (en otros casos, se decide individualmente). Solo bajo tu responsabilidad. No se permiten niños propios, solo llevarlos.
Bonus: Curso disponible siempre, sin pedir referencias (te damos una al instante para tu CV).
Solicitudes: En cualquier momento, cuanto antes mejor, en la redacción.
Lema: #AsíSeréUnaNiñeraIncreíbleFácilmente