EsHowto >> Relaciones Familiares >> Niños

¿Por qué tomarse de la mano reduce el estrés? Beneficios científicos para parejas y niños

Con el Día de San Valentín acercándose, las tiendas se llenan de corazones rosados y rojos, flores y dulces con mensajes románticos. Aunque no todos tengamos pareja, esta fecha nos invita a pensar en las personas que amamos. Si buscas un gesto significativo y económico para esa persona especial, nada supera simplemente tomarse de la mano.

El psicólogo Jim Coan, de la Universidad de Virginia y experto en el poder del tacto, explica que sostener la mano de alguien de confianza —ya sea un amigo, pareja, padre, hermano o hijo— mejora la salud. Estudios confirman que el tacto reduce las hormonas del estrés como el cortisol (Feldman, Singer y Zagoory, 2010) y baja la frecuencia cardíaca (Ludington y Hosseini, 2005).

En un innovador estudio, Coan y su equipo escanearon cerebros de parejas con fMRI. Los participantes veían un círculo verde (sin amenaza) o una 'X' roja (posible descarga eléctrica leve en el tobillo). En algunas pruebas, estaban solos; en otras, un investigador tomaba su mano; en las últimas, su pareja. Los resultados mostraron menor respuesta de estrés cerebral al tomarse de la mano con la pareja, especialmente en relaciones felices (Coan, Schaefer y Davidson, 2006).

¿Por qué tomarse de la mano reduce el estrés? Beneficios científicos para parejas y niños

Esto demuestra que el tacto con seres queridos alivia el estrés a nivel cerebral y corporal. Se usa en entornos clínicos: pacientes en cirugía de cataratas se sintieron menos ansiosos al tomarse de la mano de un investigador, con menores niveles de epinefrina (Moon y Cho, 2001). Además, reduce dolor físico (Goldstein et al., 2018; Weekes et al., 1993) y emocional (Sahi et al., 2021).

No solo con parejas: tomamos la mano de nuestros hijos. En niños de 4-5 años, el tacto parental reduce el sesgo hacia amenazas en tareas de detección facial, normalizando su respuesta al estrés (Thrasher y Grossman, 2019).

En bebés, el contacto piel con piel disminuye el llanto (Ludington-Hoe y Hosseini, 2005; Michelsson et al., 1996), estrés (Feldman, Singer y Zagoory, 2010), fomenta el sueño (Feldman, Rosenthal y Eidelman, 2014) y la lactancia (Widström et al., 2011). En prematuros, dos semanas de tacto materno generan beneficios duraderos en estrés, sueño y cognición, visibles incluso a los 10 años (Feldman, Rosenthal y Eidelman, 2014). Más tacto en la infancia predice mejor salud adulta (Narvaez, Wang y Cheng, 2016).

Este San Valentín, opta por un apretón de manos a tu pareja, un abrazo a tu hijo o un gesto cálido a un amigo. Es un regalo duradero para el corazón en invierno.