EsHowto >> Relaciones Familiares >> Niños

¿Cuándo empezar a disciplinar a tu bebé? Guía experta por edades

Una acción esencial para padres

Cada vez que mi hijo Luke, de 1 año, se acerca a las rocas, intenta llevárselas a la boca. Y al ver a nuestro gato, se lanza sobre él, aunque el gato responde huyendo y siseando.

Estos momentos forman parte del día a día, y proteger a mi hijo de peligros sin dañar su espíritu suele dejarme desconcertado. En mi experiencia como madre, evitar que un niño pequeño coma piedras es más fácil de decir que de hacer.

A esta edad temprana, la disciplina tradicional como el tiempo fuera no funciona. Pero, ¿qué técnicas usar y desde cuándo? Como padres, es tan crucial aprender a disciplinar correctamente como enseñar a los niños que ciertos comportamientos son inseguros o inapropiados socialmente.

Es un proceso gradual, pero bien ejecutado, resulta positivo y beneficia el desarrollo de tu hijo.

El inicio de la disciplina desde el nacimiento

Establecer límites, reforzar conductas positivas y desalentar las no deseadas puede empezar desde la etapa de bebé, según expertos. "Incluso los bebés deben aprender a no hacer ciertas cosas, como tirar del pelo", explica Judith Myers-Walls, PhD, profesora asociada de desarrollo infantil en la Universidad de Purdue, Indiana.

Dado que los bebés tienen comprensión lingüística, memoria y atención limitadas, las estrategias iniciales priorizan el control de daños sobre lecciones profundas. Distraer (redirigir a una actividad mejor) e ignorar son muy efectivas. Si tu bebé de 4 meses tira de tu pelo, retírala suavemente, besa su mano y ofrécele un sonajero.

Nunca ignores conductas peligrosas, pero desatiende acciones inofensivas como lanzar cereales desde la trona. Recuerda: los niños pequeños son inocentes; están explorando causa-efecto. Evita enfadarte o exagerar reacciones.

Un estudio reciente revela que el 39% de padres cree que su bebé se burla al cambiar canales con el mando. Nancy Samalin, autora de Loving Without Spoiling (McGraw-Hill), recomienda mantener la calma y continuar con tus tareas.

De 8 a 12 meses

Al gatear, alrededor de los 8 meses, establece límites. Todo —dulces en la mesa, rollos de papel higiénico— se vuelve tentación.

A esta edad, solo exploran sin saber qué está prohibido. Quita objetos peligrosos con protecciones infantiles y prioriza juguetes adecuados. Así evitas problemas y facilitas el cumplimiento.

Decir "no" no es efectivo aún: captan el tono, pero no el significado ni tienen autocontrol. Cristina Soto, de Nueva York, usó un "¡Aaah!" juguetón pero firme ante enchufes. Pronto, su hija Sonia lo repetía señalando.

De 12 a 24 meses

Con habilidades comunicativas en auge, explica reglas básicas como "no tires la cola al gato". Usa "no" solo en casos graves para no desgastarlo.

La independencia motora trae frustración y rabietas. Claire Lerner, de Zero to Three, aconseja conocer a tu hijo: distrae, abraza o aléjalo calmadamente explicando ("No grites en la tienda").

Frustraciones por comunicación limitada provocan golpes o mordidas. Responde rápido: "No pegues, duele", y redirige a un juguete.

De 24 a 36 meses

Preescolar y juegos sociales exigen compartir, lo que genera conflictos. Niños entienden comandos simples, empatía y causa-efecto.

Si quita un crayón a un amigo, di: "No quitamos juguetes. Eso hiere a Billy", y dale uno propio.

Manténlo simple: Susan G. O'Leary, PhD, de SUNY Stony Brook, halló que reprimendas cortas son más efectivas que largas. Susan Simmons, madre de Mia (2,5 años), dice: "No explico tanto; solo 'No helado antes de cena'".

Introduciendo los tiempos fuera

De 24-36 meses, prueba tiempos fuera: 1 minuto por año de edad (ej. 3 años = 3 min) en un sitio tranquilo. Termina cuando lo indiques.

Cada niño es único; practica consistentemente para mayor comprensión y felicidad familiar.

Kathryn Perrotti Leavitt, madre y escritora freelance en Boulder, Colorado.

Publicado originalmente en Revista American Baby, noviembre 2004.