La apariencia de los ojos cambia justo antes de la muerte y continúa modificándose después del fallecimiento. Esto se debe a la ralentización y cese progresivo de las funciones corporales. Conocer estos cambios puede ayudarte a prepararte emocionalmente si un ser querido está en sus últimos momentos.
Cambios en los ojos antes de la muerte
Además de otros signos físicos y mentales, los ojos experimentan transformaciones notables en las etapas finales. Aunque varían por persona, es común observar ojos excesivamente lagrimeantes. Poco antes del deceso, los ojos pueden aparecer vidriosos, con lagrimeo frecuente, y ligeramente abiertos, sin capacidad de enfocar.
Cambios en los ojos después de la muerte
Tras el fallecimiento, los ojos muestran alteraciones predecibles que ayudan a estimar el tiempo transcurrido, especialmente fuera de entornos médicos.
Opacidad corneal
La opacidad de la córnea es un indicador clave del momento de la muerte. Un estudio en 174 cadáveres reveló que esta opacidad aumenta con el tiempo post mortem, independientemente del género, permitiendo estimar el intervalo desde el deceso mediante su medición.
Percepción del color de los ojos
Muchas personas notan un cambio aparente en el color de los ojos de sus seres queridos tras la muerte, similar al azul oscuro de un recién nacido. Sin embargo, no es el iris el que cambia, sino una película opaca en la córnea que da un tono azul o grisáceo, debido a la pérdida de claridad óptica.
Signo de Kevorkian y depósitos
Otro cambio es el signo de Kevorkian, que aparece minutos u horas después: fragmentación de vasos sanguíneos que da un aspecto hemorrágico. Además, depósitos en la esclerótica (parte blanca) pueden causar un tono amarillento en las comisuras.
Dilatación pupilar
Las pupilas se dilatan al relajarse los músculos y cesar el oxígeno. No reaccionan a la luz ni se contraen, lo que se usa en chequeos médicos: pupilas fijas e irreactivas, junto a otros signos, confirman la muerte cerebral.
Cuándo ocurren estos cambios en los ojos
Los ojos alteran su apariencia inmediatamente antes y después del fallecimiento. Entender estos procesos proporciona claridad y consuelo en momentos difíciles.