Un toque de competencia puede avivar la chispa en una relación, pero si se descontrola, genera tensiones. Descubre cómo gestionarla de forma saludable con los consejos de nuestra experta en citas, Lori.
Asesoramiento en relaciones competitivas
Pregunta del lector
Creo que mi novio se está comportando de forma infantil por algo que no consideré importante. El otro día charlábamos sobre deportes que practicábamos antes y mencioné que hice judo en la universidad y era bastante buena, aunque solo alcancé el cinturón amarillo de principiante.
Se rio mucho porque soy alta, rubia y peso unos 56 kg, y supongo que no imaginaba que una chica como yo pudiera defenderse, mucho menos practicar un arte marcial.
Cuando dejó de reírse, lo reté a un combate de lucha libre. En resumen, usé barridos de pierna y proyecciones de muñeca para derribarlo varias veces. Al final, se cansó tanto que perdí su ventaja de fuerza y logré inmovilizarlo.
Pensé que habría aprendido la lección, pero está resentido desde entonces. Sigue enfadado, me reta a una revancha alegando que tuve suerte y que no se esforzó. Todo para proteger su ego masculino.
¿Qué hago? ¿Le doy la revancha y dejo que gane? (Me restregó la derrota en la cara diciendo cosas como "Las mujeres no pueden pelear"). ¿O acepto y doy lo mejor de mí, arriesgando otro golpe a su orgullo? ¿O me niego y le digo que lo supere? (Ya lo intenté y no lo suelta). ¡Por favor, ayúdame!
-- Enviado por: Jennie
Respuesta de la experta
Querida Jennie,
Como persona competitiva por naturaleza, entiendo por qué tu novio insiste en la revancha. Las personas competitivas no solemos ser buenos perdedores. Normalmente, recomiendo que un poco de competencia inyecte emocion en la pareja, especialmente si ambos tienen confianza en sí mismos y se apoyan mutuamente, celebrando las victorias del otro sin convertirlo todo en una batalla.
Pero en vuestro caso, parece que la obsesión de tu novio por revancha está ligada a roles de género tradicionales. Ver que ganas en un combate físico choca con su idea de ser el "protector" más fuerte. Esto puede extenderse a otras áreas como crianza, hogar o ingresos, limitando una relación equilibrada.
Una revancha no resolverá el problema subyacente. Si pierde, dudará de ambas; si ganas, pedirá más hasta "demostrar" su superioridad. Como dice el refrán: "Todo es divertido hasta que alguien sale herido". Cuantos más combates, mayor el riesgo de lesiones.
Mi consejo: salvad las apariencias. Estableced reglas claras, como entrenar judo juntos con un instructor certificado. Él aprenderá tus técnicas, tú repasarás para evitar movimientos peligrosos. Solo entonces, la revancha. ¡Que gane el mejor, sea hombre o mujer!
~~Lori