Criar preadolescentes (de 9 a 12 años) presenta desafíos únicos debido a los cambios físicos, emocionales y sociales. Ver más fotos de crianza. La crianza durante esta etapa requiere equilibrar autoridad con confianza y comprensión. Hormonas, presiones sociales y malentendidos pueden complicarlo todo, pero con estrategias probadas, puedes fortalecer la relación con tu hijo y apoyarlo en su desarrollo.
Los preadolescentes enfrentan mayor involucramiento escolar, presiones de grupo, influencia de medios y nuevos intereses. Aunque desafiante, este período puede ser positivo con las técnicas adecuadas.
En esta guía, experta y basada en recomendaciones de profesionales, descubrirás 10 consejos prácticos para navegar esta etapa.
Contenido- Exposición moderada a los medios
- Prepáralos para la presión de grupo
- Desarrolla confianza
- Déjalos solos en casa cuando estén listos
- Castígalos de manera efectiva
- Facilita la transición a la escuela intermedia
- Enseña buenas habilidades de aprendizaje
- Fomenta pasatiempos y actividades extracurriculares
- Habla y controla su nutrición
- Ayuda con la salud y la higiene
10. Exposición moderada a los medios
Los preadolescentes tienen acceso a televisión, videojuegos, internet, música y películas. Monitorea su consumo usando sistemas de clasificación como ESRB para videojuegos y MPAA para películas.
Implementa un sistema de recompensas consistente, como 2 horas de videojuegos por 3 horas de tareas. Esto establece límites y enseña gestión del tiempo.
9. Prepáralos para la presión de grupo
La presión social aumenta; inicia conversaciones tempranas sobre pensar por sí mismos y resistir influencias negativas en sexo, violencia, drogas o alcohol. Fortalece su autoestima sin exagerar los elogios.
8. Desarrolla confianza
Esta etapa marca una desconexión natural. Otorga libertades graduales como salir con amigos, mantén comunicación abierta en comidas y actividades familiares.
Respeta su privacidad salvo sospechas fundadas [fuente: Peters].
7. Déjalos solos en casa cuando estén listos
Prueba con ausencias cortas (ej. ir al supermercado). Progresivamente, deja números de emergencia, reglas claras y verifica contacto. Refuerza que las normas persisten.
6. Castígalos efectivamente
Sé creativo: relaciona castigo con la falta (ej. quitar puerta si la golpean). Sé claro, consistente y usa refuerzo positivo enfocándote en conductas deseadas.
5. Facilita la transición a la escuela intermedia
Visita la escuela, practica rutas y conoce maestros. Apoya en nuevos horarios, amigos y tareas más exigentes.
4. Enseña buenas habilidades de aprendizaje
Identifica su estilo (auditivo, visual, kinestésico) y anímalo. Conecta lecciones con la vida real y mantén positividad.
3. Fomenta pasatiempos y actividades extracurriculares
Sugiere opciones basadas en intereses (arte, deportes). Alquila equipo inicialmente para probar.
2. Habla y controla su nutrición
Mantén despensa saludable. Enseña: calcio (lácteos, verduras), calorías (niños 1600-2400, niñas 1400-2200), integrales, hierro, agua. Evita chatarra [fuentes: Departamento de Agricultura, Lancaster General]. Monitorea cambios de peso.
1. Ayuda con la salud y la higiene
Cubre ejercicio (1 hora/día [Clínica Mayo]), baño, cuidado dental, desodorante, afeitado, menstruación y sexo. Establece rutinas positivas tempranamente.
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