¿Cansado de oír "Estoy aburrido"? Tu preadolescente de 9 a 12 años podría estar listo para un trabajo después de la escuela. Los años preadolescentes son un período desafiante en la crianza. ¿Son aún niños o ya adolescentes? ¿Demasiado jóvenes para la independencia o preparados para responsabilidades? Un empleo extracurricular, remunerado o voluntario, fomenta la madurez y combate el aburrimiento.
Estos trabajos enseñan habilidades valiosas como gestión del tiempo, responsabilidad y ética laboral, preparando a tu hijo para la independencia futura, mucho más que chatear entre las 3 y las 6 p.m.
A continuación, ideas de trabajos después de la escuela que preadolescentes pueden asumir, remunerados o no. Empezamos por los que generan ingresos para que puedan disfrutar salidas con amigos sin pedirte dinero.
Trabajos remunerados para preadolescentes

Si tu hijo está maduro, el cuidado de niños es una excelente introducción al mundo laboral. Sacar 20 dólares para sus planes duele menos si aprende el valor del dinero y habilidades esenciales como confiabilidad y autosuficiencia.
Las leyes laborales permiten estos trabajos vecinales a partir de 10-11 años. Opciones incluyen:
- Cuidado de niños (verifica su preparación).
- Mantenimiento de jardines (cortar césped, rastrillar, desherbar).
- Cuidado de mascotas (bañar, pasear, limpiar arena).
- Limpieza del hogar (aspirar, quitar polvo, lavar ventanas bajas).
- Lavado de autos en la entrada del vecino.
- Remoción de nieve (estacional).
Promociona con folletos o charlas con vecinos. Verifica siempre la seguridad del empleador y entorno. Así, tu hijo gana dinero, confianza y experiencia positiva.
Si el dinero no es prioritario, opta por trabajos que fomenten el servicio comunitario.
Trabajos voluntarios para preadolescentes

El voluntariado no paga en efectivo, pero construye carácter y mentalidad de servicio, ideal antes de la adolescencia egocéntrica.
Es más fácil organizarlo y igual de efectivo contra el aburrimiento. Opciones:
- Voluntariado en refugios de animales.
- Lectura a ancianos en residencias.
- Lectura a niños hospitalizados.
- Actividades voluntarias en iglesias, sinagogas o mezquitas.
Otras experiencias valiosas: pasantías con conocidos en áreas de interés, como ayudar a un editor con propuestas de libros infantiles.
Para más ideas sobre actividades de 3 a 6 p.m., consulta los enlaces siguientes.
Más enlaces recomendados
- Conexión de padres
- Scholastic.com
- TweenParent.com