
Alexus Sheppard, con amplia experiencia en el mar e incluso licencia de capitana, no imaginaba que su crucero en el Viking Sky en marzo pasado se convertiría en una pesadilla. El barco zarpó de Bergen, Noruega, con 1.373 pasajeros y tripulantes rumbo a Londres.
Dos días después, el capitán anunció mares más rudos de lo habitual. Las condiciones empeoraron: "Solo veía olas y rocas muy cerca, el agua se volvía poco profunda", relata Sheppard.
(Crédito de las fotos: Getty Images)
Sonó la alarma: el barco perdió potencia en aguas turbulentas. Pasajeros recibieron chalecos salvavidas mientras muebles volaban y paneles caían. Helicópteros evacuaron a 479 personas; Sheppard y su esposa estuvieron entre los 900 que permanecieron a bordo 24 horas hasta que remolcadores los auxiliaron. Al quitarse los chalecos, la tripulación celebró unida.
Esta historia, viral en redes, generó dudas sobre la seguridad de los cruceros. ¿Están justificados estos temores? Analizamos los más comunes con datos y expertos.
Mares agitados
"Los cruceros modernos resisten vientos y mares fuertes", explica David Yeskel, periodista especializado en cruceros con más de 20 años de experiencia. Las navieras monitorean el clima en tiempo real. El caso del Viking Sky fue excepcional y poco probable de repetirse.
Norovirus
Los brotes son raros: en 2018, solo 547 casos entre 11 millones de pasajeros desde puertos norteamericanos, según los CDC. Se reportan solo si superan el 3% de pasajeros, a diferencia de escuelas o residencias. Prevéngalo lavando manos y usando desinfectantes.
Caer por la borda
Imposible accidentalmente: barandillas de 1,2 metros protegen. Ocurren solo por imprudencias como subir ebrio. Use sentido común y vigile niños.
Mareo por movimiento
El temor excede la realidad gracias a estabilizadores. Medicamentos, brazaletes o inyecciones ayudan si es necesario. La mayoría no lo sufre.
Alexus confirma: "¡Sí, volvería a un crucero!".