No importa lo cuidadosos que seamos, las manchas de grasa siempre encuentran la forma de aparecer en nuestra ropa. He descartado innumerables prendas por manchas obstinadas, pero recientemente descubrí una solución sencilla y efectiva para eliminarlas de una vez por todas.
Mi quitamanchas casero habitual consiste en frotar jabón para platos en la mancha fresca y enjuagarla inmediatamente. Sin embargo, a veces no es posible actuar de inmediato. Así ocurrió cuando salpiqué aceite en mi sudadera púrpura pálida favorita mientras cocinaba frijoles refritos. No lo noté hasta días después, cuando ya estaba bien asentada.
En vez de desecharla, probé un truco recomendado por PureWow. Según expertos, basta con maicena y agua para eliminar manchas de grasa, incluso las más antiguas adheridas a la tela.
Prepara una pasta en proporción 1:1 de maicena y agua, suficiente para cubrir la mancha. Aplícala generosamente, deja actuar toda la noche y cepilla por la mañana. No requiere fregado ni lavado inmediato: ¡así de simple y efectivo!