Es maravilloso ver a tus hijos interactuando en actividades sociales como la guardería o el parque, pero los gérmenes que traen pueden causar molestias si derivan en enfermedades. En lugares como preescolares, supermercados o parques es inevitable encontrarlos, aunque puedes tomar medidas preventivas para minimizar riesgos.
Cómo se propagan los gérmenes en edad preescolar
Los niños exploran el mundo tocándolo todo, algo esencial para su desarrollo cognitivo, pero que los expone a gérmenes. Piensa en la manija de una puerta en la biblioteca local: innumerables manos la tocan diariamente tras haber contactado con secreciones nasales, baños o pañales sucios, sin lavarse antes.
- Secreción nasal
- Un baño
- Un pañal sucio
Así, un simple contacto transfiere una mezcla de gérmenes a las manos de tu hijo.
Gérmenes en la escuela preescolar
En el aula, los niños se limpian la nariz, tosen o estornudan sobre juguetes y superficies. Aunque se laven las manos, no siempre lo hacen perfectamente, propagando gérmenes a objetos y amigos mediante abrazos o juegos físicos. Los educadores limpian regularmente, pero los gérmenes persisten. Elige centros con políticas estrictas contra niños enfermos y rutinas de desinfección.
Actúa de forma proactiva
Fortalece el sistema inmunológico de tus hijos para combatir gérmenes: asegúrate de que duerman bien, hagan ejercicio, coman frutas y verduras, y se laven las manos correctamente y con frecuencia.
- Duerman lo suficiente por la noche
- Hagan ejercicio diario
- Sigan una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, baja en comida chatarra
- Se laven las manos correctamente y regularmente
Evita áreas de juego con niños visiblemente enfermos.
No exageres con el miedo a los gérmenes
Salvo inmunodeficiencias, no temas excesivamente: los niños necesitan exponerse a gérmenes para desarrollar defensas. Un resfriado ocasional es normal. Usa desinfectante de manos cuando no haya agua, pero fomenta una actitud equilibrada, no fóbica.