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Cómo el cerebro implanta recuerdos de olores: Estudio en ratones revela mecanismos clave

Cómo el cerebro implanta recuerdos de olores: Estudio en ratones revela mecanismos clave

Hace más de un siglo, Marcel Proust (1871-1922) describió en su novela En busca del tiempo perdido cómo el protagonista revive recuerdos de su juventud al oler una magdalena mojada en té.

Este "momento proustiano" alude al fenómeno en que un olor específico despierta recuerdos vívidos de un momento o lugar del pasado.

Como explica Cretien van Campen en su libro de no ficción The Proust Effect: The Senses as Doorways to Lost Memories:

"Este efecto se refiere a revivir vívidamente eventos del pasado mediante estímulos sensoriales. Muchos conocemos esos instantes en que un aroma sutil, como el jabón de la infancia, evoca un recuerdo intenso y emotivo".

¿Cómo se fijan permanentemente en el cerebro estos recuerdos olfativos de la infancia? Un estudio reciente en ratones (Aihara et al., 2021), liderado por investigadores de la Universidad de Kyushu, arroja luz sobre ello. Los resultados, de acceso abierto, se publicaron en Cell Reports.

Los científicos identificaron que la proteína BMPR-2 regula la estabilización selectiva de las ramificaciones neuronales, fortaleciendo conexiones asociadas a olores específicos durante el desarrollo temprano.

Este proceso multifacético involucra la proteína LIMK y neurotransmisores como el glutamato, permitiendo la estabilización dependiente de la actividad de las dendritas primarias en las células mitrales.

Cómo el cerebro implanta recuerdos de olores: Estudio en ratones revela mecanismos clave

Neuroplasticidad en acción: la poda neuronal como el arte del bonsái

Los neurocientíficos japoneses comparan este mecanismo con un "bonsái biomolecular": solo las dendritas activadas por un olor forman conexiones duraderas; las no utilizadas se podan, como ramas sobrantes en un bonsái.

En un principio de "úsalo o piérdelo", las neuronas iniciales generan conexiones excesivas que se refinan con el tiempo. "La remodelación de circuitos neuronales durante el desarrollo temprano es un enigma clave en neurobiología", señalan los autores en su comunicado del 15 de julio.

En ratones neonatos, las células mitrales se conectan a múltiples glomérulos olfatorios. Progresivamente, se podan las ramas extras hasta que cada una se vincula a un solo glomérulo, representando un olor específico.

"Elegimos neuronas olfativas por su accesibilidad. Una célula mitral transmite señales de un olor concreto desde el glomérulo al cerebro", explica el primer autor, Shuhei Aihara.

"Estos hallazgos podrían iluminar funciones cerebrales esenciales y tratamientos para trastornos sinápticos", añade el investigador principal, Takeshi Imai.

"Nuestro próximo objetivo: identificar factores de poda dendrítica y verificar si este mecanismo opera en la neocorteza", concluye.