Según la Encuesta Nacional del Hospital Infantil C. S. Mott sobre Salud Infantil, el 81% de los padres estadounidenses considera que los niños de hoy no valoran lo que tienen. Más de la mitad teme consentirlos en exceso, y casi el 50% se avergüenza por su egoísmo ocasional.
Al mismo tiempo, el 75% prioriza enseñar gratitud, y el 90% insiste en decir 'por favor' y 'gracias'. Si es tan importante, ¿qué falla? ¿Y qué pueden hacer los padres?
Los niños de hoy tienen realmente más
Una razón es que poseen más que generaciones anteriores. El precio de los juguetes ha caído: un juguete de 20 dólares en 1977 cuesta hoy solo 7,97 dólares, permitiendo más compras.
Pero no solo es el precio. Una cultura de crianza prioriza la comodidad sobre el carácter, urgiendo a satisfacer necesidades infantiles al instante para evitar discomfort. La llamo 'tormenta del bebé'. Esto elimina la espera, clave para apreciar: ahorrar meses generaba verdadera valoración.
Enseñar gratitud implica dejar que sientan la falta temporalmente; solo así valoran la alegría de tener.
Ideas de padres para fomentar gratitud
La encuesta, con padres de niños de 4-10 años, revela esfuerzos activos. "La gratitud fomenta emociones positivas, relaciones sólidas, más disfrute y beneficios para la salud", explica Sarah Clark, MPH, codirectora de Mott Poll. "No surge sola; debe cultivarse edad-apropiadamente".
Padres que priorizan gratitud ven más comportamientos agradecidos. Estrategias top: exigir 'por favor' y 'gracias', pero Clark advierte: "Cortesanía no es gratitud. Expliquen el porqué".
Otros: charlas diarias sobre gratitud, oraciones en cena, tareas como contribución familiar ("aprecia su rol en el bien común"), y voluntariado con explicaciones específicas para generar empatía. Hablen post-voluntariado sobre sentimientos.
¿Por qué algunos niños no muestran gratitud?
Posibilidades: 1) Sentido de entitlement (conversaciones directas y estrategias ayudan). 2) Falta de conciencia (enseñen mindfulness). 3) Son agradecidos pero no lo expresan, común en introvertidos (ofrezcan guiones y práctica).
Lo más poderoso: modelar gratitud
Los niños imitan. Agradezcan a ellos específicamente: "Gracias por vaciar el lavavajillas; me ayudó a cocinar sin estrés". Expresen gratitud cotidiana: "Agradezco el semáforo nuevo; cruza más seguro". Clark: "Describan gratitud diaria en voz alta".
Con modelo y enseñanza, los niños internalizan la gratitud.