Elija el lugar y la duración adecuada
El primer paso para que los tiempos fuera sean efectivos es seleccionar un área idónea. "Un buen lugar para el tiempo fuera debe ser accesible, permitiendo supervisión para evitar lesiones y garantizar que el niño permanezca allí", explica Dean Pearson, Ph.D., autor de ¿Alguien está a cargo? Una guía para manejar a los niños y enseñarles autocontrol. Puede usar una silla, taburete, alfombra, escalón o cualquier asiento funcional. Si lo desea, asigne un nombre como "silla para pensar" o "zona tranquila". Asegúrese de que sea un espacio aburrido, alejado de hermanos, TV, juguetes u objetos distractores, aconseja la Dra. Pearson.
Una vez elegido el lugar, determine la duración: un minuto por año de edad del niño. Por ejemplo, 2 minutos para un niño de 2 años o 4 para uno de 4. Si no surte efecto, extiéndalo a la mitad más (6 minutos para un niño de 4 años), indica la Dra. Pearson. Use un temporizador o alarma del teléfono. Al inicio, los tiempos fuera serán frecuentes, pero sin límite; sea consistente. Con el tiempo, el niño entenderá las consecuencias y su uso disminuirá.
Explique el tiempo fuera con antelación
No lo introduzca en un momento de crisis. En un rato de calma, muestre el lugar y defina su propósito: un espacio tranquilo para comportamientos inadecuados o para calmarse. Seleccione 3-5 conductas específicas (golpear, morder, gritar, rabietas) que lo activen. Informe la duración y que finalizará con la alarma, permitiendo levantarse entonces.

Aplíquela de inmediato
Si el niño incurre en la conducta, llévelo al lugar sin demora, no después de una tarea. "Los tiempos fuera son más efectivos inmediatamente después de la mala conducta", afirma Erik A. Fisher, Ph.D., coautor de The Art of Empowered Parenting: The Manual You Wish Your Kids Came With. Los niños pequeños olvidan rápido; fuera de casa, use esquinas seguras, pasillos o bancos.
Mantenga la calma
Los tiempos fuera ayudan al niño a recuperar el control, pero usted debe modelar calma. Evite gritos, golpes o críticas. Diga firmemente y con tranquilidad: "No golpees, ve al tiempo fuera". Sin explicaciones largas.
Sea consistente y firme
Cumpla siempre la consecuencia. La inconsistencia genera dudas. Si el niño se levanta o distrae, regrese y reinicie el temporizador hasta que cumpla, indica la Dra. Pearson. Aprenderá que es más fácil quedarse quieto para volver pronto a la actividad.
Finalize positivamente
Al sonar la alarma, converse brevemente: pregunte por qué fue al tiempo fuera, valide sentimientos, recuerde la regla y felicítelo. Continúe con normalidad, dando una nueva oportunidad.
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