Quizá no sospeches que tu hijo padece ansiedad, pero las nuevas guías recomiendan consultar a un profesional para una evaluación adecuada.
Según un grupo de expertos nacionales en salud mental de Estados Unidos, todos los niños deben ser evaluados para ansiedad, independientemente de un diagnóstico previo.
Estas recomendaciones destacan la gravedad de la ansiedad infantil y adolescente. Los expertos estiman que:
- Alrededor del 8% de niños y adolescentes padecen un trastorno de ansiedad.
- La ansiedad no tratada en la infancia aumenta el riesgo de trastornos de ansiedad o depresión en la adultez.
A continuación, cinco aspectos clave que todo padre debe conocer sobre estas guías.
1. Toma en serio esta recomendación
La salud mental adolescente ha empeorado en la última década, influida por redes sociales, exceso de pantallas y la pandemia de COVID-19. Un estudio reciente vincula el estado emocional de los jóvenes con los "me gusta" en publicaciones, afectando especialmente a las chicas.
La detección temprana es clave. Cambios simples en el estilo de vida pueden prevenir que la ansiedad escale a problemas mayores.
2. Entiende el tratamiento de la ansiedad
Tras revisar 29 estudios, los expertos concluyen:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a identificar y modificar pensamientos negativos, mejorando la respuesta al tratamiento, remisión y eliminación del diagnóstico.
- Farmacoterapia: Medicamentos como sertralina o fluoxetina alivian síntomas.
La detección ofrece un beneficio neto moderado en resultados como respuesta al tratamiento y remisión.
3. Conoce el proceso de evaluación
Las herramientas principales son:
Cuestionario de Detección de Trastornos de Ansiedad Infantil: 41 ítems completados por niño y padre, con afirmaciones como "Cuando me siento asustado, me cuesta respirar" o "Me preocupo por cosas que ya sucedieron".
Inventario de Fobia Social y Ansiedad para Niños: 26 ítems que evalúan ansiedad social, asertividad, evitación y síntomas físicos/cognitivos.
Una evaluación positiva requiere diagnóstico confirmado y seguimiento profesional.
4. Consulta con tu médico de cabecera
Una encuesta revela que, aunque el 76% de médicos de atención primaria valora hablar de salud mental, solo el 46% lo hace siempre. Los padres deben insistir en la evaluación.
5. Estate atento a nuevas investigaciones
Se necesitan estudios sobre:
- Beneficios y viabilidad de detección en atención primaria.
- Precisión de herramientas en niños menores y efectividad del tratamiento.
- Adaptaciones para grupos demográficos diversos (sexo, raza, etnia, orientación sexual, identidad de género).
Monitorea la salud mental de tus hijos, sigue las evaluaciones recomendadas y busca ayuda profesional si es necesario.