Solución calmante: Tómese un descanso
Por qué funciona para tu hijo: Coloca a tu hijo en un breve tiempo fuera (un minuto por año de edad) en una habitación separada para eliminar una causa principal de su frustración: la atención excesiva. "La mayoría de las rabietas buscan atención y control", explica Carl Arinoldo, PhD, psicólogo infantil y coautor de Essentials of Smart Parenting. "Un actor no actúa ante un público vacío". Esto detiene la espiral emocional y le permite reagruparse rápidamente.
Por qué funciona para ti: Esconderte unos minutos detrás de una puerta cerrada te da espacio para relajarte. Puedes decir que es tu castigo por perder los estribos. "Les digo a mis hijos: 'Lamento gritarte. Voy a mi habitación a calmarme'", comparte Katie Baird, madre de tres hijos en Flower Mound, Texas. "A veces intentan entrar, pero suelen encontrarlo divertido". En solo cinco minutos de lectura, meditación o navegación, recuperarás perspectiva y control.
Solución calmante: Disfruta de un festival de cosquillas
Por qué funciona para tu hijo: La risa eleva el ánimo y libera tensión física sin violencia. Cuando Megan, de 3 años, empezó a alterarse en un vuelo de 11 horas, su madre Robin Alexander-Keenan levantó sus brazos y contó sus costillas. "Para la cinco, reíamos histéricas", dice desde Haswell, Inglaterra. "Ahora lo hace conmigo cuando me enfado".
Por qué funciona para ti: La risa reduce el estrés al liberar beta-endorfinas, según estudios recientes. Juega a "Monstruo de Cosquillas", comparte chistes o lee a David Sedaris durante la siesta de tu hijo para reírte a carcajadas.

Solución calmante: Respira profundamente
Por qué funciona para tu hijo: Enseña a niños pequeños a reconocer tensión corporal (calor, rigidez) y contrarrestarla con respiraciones profundas. En calma, practica soplar una vela de pastelito; en crisis, usa una palabra clave como "vela" para recordárselo.
Por qué funciona para ti: La respiración profunda apaga el modo crisis del sistema nervioso. "Detenerte y respirar calma tu excitación", dice Mary Sheedy Kurcinka, autora de Raising Your Spirited Child. "Piensa: 'Está molesto, pero yo no tengo que estarlo'".
Solución calmante: Usa palabras
Por qué funciona para tu hijo: Describe sus sentimientos con empatía para aliviar frustración. "Sé que estás molesto porque es hora de irnos", dice Sachia Logan, madre de tres en Independence, Missouri. "Ven alivio en sus rostros, como si dijeran: '¡Exacto!'".
Por qué funciona para ti: Verbalizar "Estoy muy enojado" valida tus emociones y pausa la interacción. Hal Runkel añade: "Es valioso que sepan cómo nos afectan".
Solución calmante: Aprovecha su lado creativo
Por qué funciona para tu hijo: Dale crayones y papel para dibujar emociones; incluso garabatos negros liberan ira sanamente y muestran que lo escuchas.
Por qué funciona para ti: Dibujar, escribir o tocar un instrumento canaliza frustraciones. Stephanie Elliott, madre de tres en Woodridge, Illinois, bloguea: "Digo '¡Ese es un blogger!' y lo saco del sistema". Los comentarios aportan apoyo.
Solución calmante: Ofrece una recompensa
Por qué funciona para tu hijo: Echa una canica en un frasco por buen control; 10 canicas por bolera o cine. Los incentiva a pensarlo dos veces.
Por qué funciona para ti: Tu jarra de canicas rastrea paciencia. Linda Pearson, enfermera en Lakewood, Colorado y autora de The Discipline Miracle, sugiere: "¿Por qué no un spa como premio?".
Solución calmante: Cuenta hasta 10
Por qué funciona para tu hijo: Advierte sin sermones y da tiempo para transiciones, como compartir juguetes.
Por qué funciona para ti: Contar reduce ira y da pausa. Runkel: "Ahí tomas decisiones sabias sobre cómo reaccionar".

Solución calmante: Aligera el ambiente
Por qué funciona para tu hijo: Canta tonterías o finge acentos para romper tensión. Kurcinka: "Cambia el área cerebral activa y lo calma".
Por qué funciona para ti: Obliga a soltar la cara seria. Vicci Radake, madre en Fenton, Missouri: "Canciones como Singin' in the Bathtub de John Lithgow dan energía y distraen".
Solución calmante: Ve a tu lugar feliz
Por qué funciona para tu hijo: Redirige su foco: "¿Qué te hace feliz?". Jessie Charles, de Brigham City, Utah, sugiere gatitos o abrazos hasta sonreír.
Por qué funciona para ti: Visualiza tu playa o montaña 30 segundos. Carri Perry, madre de cinco en Gilbert, Arizona: "Vacaciones mentales de 10 minutos sin sol".