Durante meses, el hijo de 8 años de Patty Rodríguez, Alexander, le pidió insistentemente un camaleón como mascota. Rodríguez, cofundadora mexicano-estadounidense de Lil' Libros, la línea de libros bilingües en Los Ángeles, pensó que era un simple capricho. Sin embargo, en febrero pasado, organizó una fiesta de tableros de visión para Alexander y sus amigos, inspirada en un evento similar para mamás. Al ver las imágenes en la pizarra de su hijo, se sorprendió: «Había un camaleón, un tigre, un gato y más», recuerda Rodríguez. «No solo quería una mascota; realmente ama a los animales. Es su verdadera pasión».
Conocer mejor a tu hijo es solo una de las grandes ventajas de este ejercicio, explica Susie Moore, entrenadora de vida y autora de ¿Y si funciona?. «Los niños a menudo son demasiado pequeños para expresar verbalmente sus pensamientos», detalla Moore. «Pero al trabajar con imágenes, se abren y revelan lo que realmente desean hacer, ser o tener en la vida. Un tablero de visión desbloquea sus sueños».
¿Listo para crear un tablero de visión con tu hijo? Sigue estos pasos sencillos recomendados por Moore.

Forjar un tiempo de tranquilidad
Elige un día con al menos dos horas libres, en un ambiente calmado, sin tecnología ni interrupciones, sugiere Moore.
Reunir suministros
Proporciona revistas, tarjetas antiguas, brillantina, fotos, marcadores, calcomanías, recuerdos como talones de boletos, tijeras, pegamento y tableros tamaño A3. Añade extras divertidos como cintas o calcomanías del color favorito de tu hijo para estimular la creatividad, aconseja Moore.
Déjate llevar
Las instrucciones de Moore son claras: «Pega cualquier cosa que te haga feliz. No hay bien ni mal». Deja que tu hijo decida: su tablero puede ser ordenado o un collage caótico.
Mantén la conversación fluida
Evita sugerencias directas como «Te encanta el helado, pon esta foto». En su lugar, haz preguntas abiertas: «¿Cómo serían unas vacaciones perfectas?» o «¿Quién quieres ser de grande?», recomienda Moore.
Siéntate en el suelo
Para fomentar la intuición, elimina formalidades. «Trabajar en el piso es como jugar y libera el pensamiento creativo», explica Moore.
Dale espacio
Es un proyecto personal. Si no necesita supervisión, déjalo solo con sus ideas. Si quiere compañía, haz tu propio tablero. «Verte disfrutar lo motivará y fortalecerá el vínculo sin conversaciones forzadas», dice Moore.
Escucha y aprende
Guarda tus sugerencias. Observa y pregunta ocasionalmente si necesita ayuda. «De lo contrario, solo intentará complacerte».
Mostrar y contar
Al finalizar, anima a compartir: «¿Qué significa esta imagen? ¿Por qué esa palabra es importante? ¿Qué te hace feliz?». Comparte también tu proceso para que sea enriquecedor para ambos.
Muéstralo con orgullo
Colócalo en un lugar visible para inspiración diaria. Repite el ejercicio 1-2 veces al año, como en cumpleaños. Menciona sutilmente elementos: «¿Recuerdas esa imagen? ¿La hacemos realidad?». «¡Nunca es pronto para soñar!», concluye Moore.