Esta investigación, realizada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, revela que los niños en edad escolar criados con afecto por sus madres, padres y cuidadores desde temprana edad tienen un hipocampo más grande. Esta región cerebral es esencial para el aprendizaje, la memoria y la respuesta al estrés.
La autora principal del estudio, Joan L. Luby, M.D., lo resume así:
"Creo que las implicaciones para la salud pública sugieren que deberíamos prestar más atención a la crianza parental y hacer lo posible como sociedad para fomentar estas habilidades, ya que la crianza tiene un impacto profundo en el desarrollo posterior."