Paso 1: Selecciona y compra albaricoques frescos o congelados
Introduce el puré de albaricoque en la dieta de tu bebé a partir de los 6-8 meses, una vez que haya probado purés de una sola fruta y verdura. Su ligera acidez contrasta deliciosamente con sabores dulces y realza purés de carne o aves. Usa albaricoques frescos en verano o congelados el resto del año para calidad óptima y precio accesible. Elige frutos de color amarillo-naranja intenso, sin magulladuras ni imperfecciones. Deben ceder ligeramente al tacto; evita los duros, cuya pulpa será fibrosa. Un albaricoque rinde unas 120 ml de puré.

Paso 2: Lava los albaricoques
Lávalos con una solución de 3 partes de agua y 1 de vinagre blanco para eliminar bacterias. Enjuaga con agua fría corriente y seca bien.

Paso 3: Pela los albaricoques
Haz hervir agua en una olla mediana y sumerge los albaricoques 45 segundos. Retíralos con una espumadera y pásalos inmediatamente a un bol con hielo. Una vez fríos, pela la piel con los dedos o un cuchillo afilado.

Paso 4: Deshuesa y corta en trozos
Corta el albaricoque por la mitad a lo largo, girando alrededor del hueso. Separa las mitades y retíralo con una cuchara o clavando un cuchillo y girando. Trocea en pedazos pequeños.

Paso 5: Tritura o haz puré
Procesa en licuadora o robot hasta obtener una textura suave, añadiendo agua si es necesario. Para bebés mayores de 10 meses, usa un tenedor o machacador para un puré más grueso que fomente la masticación.
Paso 6: Sirve el puré de albaricoque
Combina con frutas, verduras dulces, carnes o lácteos para comidas equilibradas. Prueba mezclas con:

- Patata dulce
- Puré de manzana
- Pera
- Plátano
- Yogur griego entero
- Avena para bebés
- Pollo
- Pavo
- Carne de vaca
- Cordero

Paso 7: Conserva las sobras
Enfría y guarda en recipientes sin BPA en la nevera hasta 3 días, o congela hasta 3 meses. Descongela en el frigorífico durante la noche.
Importante: Consulta siempre a tu pediatra antes de introducir nuevos alimentos, especialmente si hay alergias. Algunos expertos desaconsejan purés caseros de zanahoria, remolacha o espinacas frescas por su alto contenido en nitratos.
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