Paso 1: Seleccione y compre una papaya
Al igual que el mango, la papaya es una fruta tropical jugosa que muchos bebés a partir de los 9 meses disfrutan. Elija papayas frescas con colores amarillos y anaranjados intensos en la piel, sin muescas, magulladuras ni imperfecciones. Una papaya madura cede ligeramente al presionarla y desprende un aroma afrutado. Una papaya mediana rinde aproximadamente 280 gramos de puré.

Paso 2: Lave la papaya
Lave la papaya con una mezcla de tres partes de agua y una parte de vinagre blanco para eliminar bacterias. Enjuague con agua fría corriente y seque bien.

Paso 3: Pele y corte la papaya
Retire la cáscara con un pelador de verduras si lo prefiere. Corte la papaya por la mitad a lo largo y retire las semillas del centro con una cuchara. Enjuague para eliminar residuos de semillas. Extraiga la pulpa con una cuchara.


Paso 4: Prepare el puré de papaya
Processe la pulpa en un procesador de alimentos o licuadora hasta obtener una textura suave. Añada agua si es necesario para lograr la consistencia deseada.
Para un puré más grueso, ideal para bebés de 10 meses o más, machaque la papaya con un prensapapas en lugar de licuarla.
Paso 5: Sirva el puré de papaya
Esta fruta tropical es deliciosa sola. Para introducir nuevas texturas y sabores, mézclela con otras frutas, verduras, avena, pavo o yogur integral. Pruebe combinaciones con:

- Patatas dulces
- Calabaza
- Puré de manzana
- Pera
- Plátano
- Yogur griego integral
- Avena para bebés
- Pavo

Paso 6: Refrigere o congele las sobras
Guarde el puré sobrante en recipientes sin BPA en el refrigerador por hasta 3 días. Congélelo por hasta 3 meses y descongele en el refrigerador durante la noche.
Nota importante: Consulte siempre con su pediatra antes de introducir nuevos alimentos, especialmente si su bebé tiene alergias. Algunos pediatras desaconsejan purés caseros de zanahoria, remolacha o espinacas frescas por su alto contenido en nitratos.
Copyright © 2011 Meredith Corporation. Actualizado por Ivee Stephens.